Julia, Somerset Maugham
Me piden recomendar un solo libro y repaso la docena que suman los que acabo de terminar, los que estoy leyendo y aquellos que esperan su turno. Todos son merecedores de una distinción.
Me piden recomendar un solo libro y repaso la docena que suman los que acabo de terminar, los que estoy leyendo y aquellos que esperan su turno. Todos son merecedores de una distinción.
¿Hay algo más repugnante que un ser humano sin mundo interior y sin conciencia de sí mismo? Del mismo modo sería la humanidad sin literatura: Una sociedad pragmática, desbordante de fines y vacía de sentido; dominada por astutos y predicadores; los fanáticos harían tropel, movidos por algún fin superior, sin tener en cuenta su imperfección, su parcialidad y su temporalidad.
Ya es una celebridad en el mundo entero y en Chile apenas hemos escuchado hablar de él. Y eso que nació no lejos de aquí, al otro lado de la cordillera, en Bahía Blanca. Su historia es curiosa, se recibió de matemático en la Universidad Nacional del Sur, luego se doctoró en Buenos Aires e hizo un post-doc en Oxford. Pero esos años no estuvieron solamente consagrados a su genio lógico sino también dieron lugar a sus primeros pasos en la literatura.