Carla Guelfenbein: La mujer de mi vida
“Para distraernos decidimos caminar por Maison Dieu Road, la larga avenida que lleva al mar. Las calles estaban vacías. Había leído en la primera plana del Sun que Arsenal y Liverpool se enfrentaban esa tarde. Un partido de fútbol que ningún inglés en su sano juicio se perdería. Sin embargo, nada en aquel instante me importaba menos que ese encuentro. Mientras caminaba junto a Clara y Antonio sentí que mi vida anterior estaba lejos.
Las calles de una ciudad como tantas otras de mi país, con sus infinitos detalles familiares, se habían vuelto ajenas. Imaginé que la percepción que Clara y Antonio como extranjeros tenían de Inglaterra debía ser similar. Excepto que yo podía cruzar cuando me diera la gana el cristal ficticio de mi aislamiento; en cambio, ellos, no importaba cuán bien dominaran mi idioma, con cuánta maestría se mimetizaran, siempre permanecerían del otro lado. Mirada desde sus ojos, la isla de gran Bretaña me pareció una gran nave de seres amables que nunca llegaban a revelar su ser, ni a tocarte verdaderamente el corazón.”
La mujer de mi vida es una novela sobre la amistad, la lealtad y el amor. La voz narrativa pertenece a uno de sus protagonistas, Theo, un inglés de familia aristocrática; los otros dos son los exiliados chilenos Antonio y Clara. En esta reflexión de Theo es posible apreciar la mirada y la sensibilidad que cruzan su relato. Admira a Antonio, desea a Clara y junto a ellos ha encontrado un espacio de comunión fuera de la patria y sus costumbres, más allá de los “infinitos detalles familiares”.
Con su pluma leve, rítmica y certera, Guelfenbein se muestra atenta a las oportunidades que brinda la acción novelesca para atrapar las percepciones más profundas de sus personajes. De paso revela la dolorosa polaridad de la pertenencia, tanto la paz que nos trae cuando nos abandonamos en ella, como la extrañeza y el encierro que todos alguna vez hemos experimentado al observar desde afuera, aunque sea por un instante, el mundo que sentimos propio.